Aromas umbral para cada estación
En primavera, un guiño cítrico-herbal anuncia frescura. En verano, notas acuosas y hojas verdes calman el calor. En otoño, maderas claras abren paso a refugios suaves. En invierno, un susurro balsámico promete claridad. Usa varillas o difusiones breves para no saturar. Ajusta según el tamaño del recibidor y corrientes de aire. La meta es preparar, no resolver. Un umbral bien diseñado hace que todo lo demás funcione mejor, como un prólogo olfativo que orienta, serena y despierta curiosidad.